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El caso del avión zapador, buenas prácticas en canteras.

En 1992, nace el Convenio sobre Diversidad Biológica, fruto de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo de Río de Janeiro, con el fin de explicar el término biodiversidad y la importancia del mismo.

Desde ese momento, entendemos como biodiversidad la variabilidad de los organismos vivos de todo origen, incluido entre ellos los ecosistemas terrestres, marinos y acuáticos, así como los complejos ecológicos de los cuales forman parte; la diversidad al interior de las especies y entre especies, así como la de los ecosistemas.

"Cada vez que perdemos una especie rompemos una cadena de la vida que ha evolucionado durante 3.500 millones de años" - Jeffrey McNeely.

La biodiversidad proporciona muchos beneficios fundamentales para el ser humano más allá del suministro de materias primas. La pérdida de biodiversidad tiene efectos negativos sobre varios aspectos del bienestar humano, como la seguridad alimentaria, la vulnerabilidad ante desastres naturales, la seguridad energética y el acceso al agua limpia y a las materias primas.

Desde LafargeHolcim, siguiendo nuestra estrategia de sostenibilidad, el plan 2030, y en línea con los objetivos aprobados en la Conferencia por el Clima de París (COP21) y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, tenemos el compromiso de llevar a cabo la actividad en el sector en base a prácticas y modelos de desarrollo sostenible. En concreto, en LafargeHolcim España tenemos un propósito claro: generar un impacto positivo en la biodiversidad de los ecosistemas de las zonas en las que operamos. Para alcanzarlo, llevamos a cabo prácticas de gestión responsable de la biodiversidad en nuestras canteras, con el asesoramiento de expertos en conservación de biodiversidad provenientes de varias universidades, ONGs y consultores ambientales.

En este sentido, estamos apoyando el desarrollo y la difusión de la Guía de Buenas Prácticas para el avión zapador en explotaciones de áridos, trabajo realizado por Zoë Rohrer, con el apoyo de Salvador Rebollo y Pilar Gegúndez, en colaboración con la Fundación Internacional para la Restauración de ecosistemas (FIRE) y la Universidad de Alcalá que se ha presentado en el V Congreso Nacional de Áridos que ha organizado la Federación de Áridos (FdA), del 24 al 26 de octubre, en Santiago de Compostela. El trabajo busca promocionar la mejora de hábitats para la avifauna rupícola en espacios mineros y promover la conservación de un ave que convive con las graveras y canteras: el avión zapador (Riparia riparia).

Aquí: (Guía de Buenas Prácticas para el avión zapador en explotaciones de áridos)

https://www.lafargeholcim.es/sites/spain/files/atoms/files/guia_avion_zapador_lh_fire_uah.pdf?fbclid=IwAR0Me-TZ8Y8V5UHdm6xMLgjT4mVBnK3FtPcaImcrPTVWMSYBRe0evhMDs6A

Con esta guía de buenas prácticas, buscamos promover la conciliación de la actividad minera y la nidificación del avión zapador en estas zonas. El Riparia ripari, es un ave migratoria de interés de conservación en Europa y protegida en España, que nidifica en taludes arenosos sobre los que excava madrigueras, al final de las cuales se encuentran sus nidos. En las últimas décadas y en amplias zonas de su área de nidificación mundial, el avión zapador ha incrementado el uso de espacios mineros para nidificar, donde concentra sus principales colonias de cría. Por este motivo, actualmente depende de ellos, y de la gestión que se hace en ellos, para su supervivencia.

La iniciativa ha consistido en la realización de un estudio sobre la biología del avión zapador en 10 de estos espacios mineros, albergando 30 colonias y más de 8.000 madrigueras. Es el primer estudio científico de este tipo en España y a partir de él, se elaboró la guía de buenas prácticas para conciliar la actividad industrial con la reproducción de esta especie.

El sector minero será el que lidere las iniciativas de conciliación, ya que serán ellos mismos a través de sus modelos de extracción y restauración los que determinen dónde se podrán establecer de forma segura las colonias de aviones zapadores, actuando sobre las pendientes de los frentes y acopios, y organizando las actuaciones de conservación alrededor de las actividades mineras previstas para que las colonias no interfieran con ellas. Para facilitar estas tareas de acondicionamiento de las canteras, la guía presenta un calendario. El mes de febrero supone el punto de partida, ya que es el mes previo a la llegada del avión zapador a las minas. Comienzan así, hasta mediados de marzo, las primeras tareas organizativas: la preparación de frentes inactivos para el nuevo hogar del ave. Así, el zapador tendrá su hábitat en zonas cuidadosamente seleccionadas, en una ubicación óptima que cumpla con los requerimientos del ave. El nuevo hogar deberá encontrarse lejos de la actividad minera y de caminos frecuentemente transitados por maquinaria pesada y personas, y además contará con un material compacto, pero que los aviones puedan excavar. Por otro lado, se orientará la superficie vertical a espacios sin obstáculos, como por ejemplo en árboles altos, con el fin de permitir que sea fácil el acceso de las aves a su nueva vivienda.

Una vez el avión zapador haya llegado a su nuevo hogar, de mediados de marzo a agosto, (momento en el que termina la puesta de huevos), se mantendrán las medidas de prevención y monitoreo de forma periódica. Se buscará atraer al ave a las zonas preparadas en lugares que no interaccionen con la actividad minera, y también se realizarán medidas de divulgación e información a los trabajadores de las explotaciones. Para cerrar el ciclo, una vez que el ave abandona la mina, en la temporada de septiembre a febrero podrá retomarse la explotación con normalidad en todos los frentes de la mina.
Además, se pueden promover medidas de restauración, promoviendo biodiversidad mediante la creación de diferentes tipos de hábitats, tanto acuáticos, terrestres como rupícolas, ya que estos permitirán a los aviones zapadores, y a muchas otras especies, encontrar sus requerimientos básicos de hábitat.

En LafargeHolcim tenemos un claro compromiso con los ecosistemas de las zonas en las que operamos, rehabilitándolos en base a una gestión responsable de los recursos naturales y promocionando la biodiversidad. Como muestra de ello, el proyecto del avión zapador fue premiado el pasado mes de mayo por la Federación de Áridos (FdA) en sus Premios Nacionales de Desarrollo Sostenible en Canteras y Graveras, en la categoría de Proyecto Sectorial de Medio Ambiente y Biodiversidad. El proyecto de LafargeHolcim España con FIRE, “Contribución del sector de áridos a la recuperación de una especie amenazada: el caso del avión zapador”, se convirtió así en finalista de los premios de la Asociación Europea de Áridos, (UEPG).
Para más información acerca de las buenas prácticas para el avión zapador en explotaciones de áridos, se encuentra disponible una versión online de la guía en la página web de la Fundación FIRE  https://www.fundacionfire.org/index.php y se puede consultar además el acuerdo voluntario sectorial elaborado y promovido por la Federación de Áridos http://www.aridos.org/

Información de contacto del proyecto: zoe.rohrer@edu.uah.es

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